viernes, 30 de mayo de 2008

Ausente.

cierro los ojos y los veo;hombres y mujeres,rostros indescifrables.Momentos,susurros.Las palabras se alborotan corren por todo mi cuerpo buscando salida,golpeando cada recinto.
Pero llego tarde siempre,no alcanzo a darles la mano y bañarlas de tinta.
Ya no dejan que las reciba,se niegan,me ignoran.

y tengo tanto que decir!! quiero gritar de todos los modos posibles,llorar a mi modo,pero llorar al fin y después de.
traer a este mundo esas historias que me rondan,que me persiguen,no se con que fines...implacablemente.
tal vez este vacía y todo sea un sueño.Tal vez aun es de día,tal vez deba aguardar la noche.

6 comentarios:

Exekiel dijo...

Esas cosas que ocurren en los sueños... esas palabras que golpean... ese esperar el dia o la noche...
Como una vez dijiste tenemos varias cosas en comun...

Un abrazo y un beso...

La Mangosta dijo...

"... tal vez deba aguardar la noche". Hermoso momento para dar a luz las historias que nos rondan todo el tiempo. Hermoso momento para que el mundo se detenga y se pueda llorar. Te entiendo tanto, Maga...
Besos!

kandanar dijo...

te he leido cuando te crías talita, a todos nos embruja rayuela, a partir de ahora te sigo.
un saludo de otro enamorado de la maga.

Claudia dijo...

A veces me desvelo a la noche y escribo en mi mente. Me salen unas cosas buenísimas. Al otro día, cuando las quiero escribir..."no alcanzo a darles la mano y bañarlas de tinta.Ya no dejan que las reciba, se niegan, me ignoran".
Para mi, por ahora, las palabras son dones de la noche.
Maga, amiga, que tengas muy buena semana y gracias por tus post! me encantan. Muy lindas las fotos de las vacaciones!
Besos!

SUSANA dijo...

Hola querida Maga! Momentos como el que describís, suelen ser muy inspiradores a la hora de escribir.

Vaciá tu interior, convertilo en letras...hacé magia con esos sentimientos!

Te abrazo con todo cariño!

Dédalus dijo...

Atrapar una palabra es a veces terriblemente difícil; uno siente que se le va, como el agua entre los dedos... Pero ellas siempre retornan y termina por darse el día en que las llegamos a trenzar, para acunar nuestro dolor o para hincharnos pletóricos de vida.

Además, ¿tú no eras maga?

Besos transatlánticos.