jueves, 27 de enero de 2011

Dicotomias



Fingir,bromear y convidarte un mate; no hay nada que me salga mejor...o peor,depende de como lo mires.
Evitar tus abrazos y fingir,fingir de nuevo apatía,endurecer los gestos fumando un cigarrillo y partir de nuevo para lograr nada,otro hueco,para permitir que toda el agua de la lluvia me arrase con mi pésima dicción y oratoria,mi pobre cultura,con toda esta ignorancia que me reduce a tus ojos.
Ignoro las grandes cosas por el simple hecho de amar las pequeñas y toda esta monstruosidad,esta viscosidad es una mujer hablándote en un idioma que no podes ni balbucear.

Mira, no se,puedo estar equivocandome tanto,pero si es así explicame algo,explicame este ahogo,esta necesidad de correr,de abrir la puerta y perderte de vista.
Explicame porque ya nada me alcanza y te necesito tanto.Porque repetimos formulas y nos creemos magos.

Algo es cierto: los dedos me tiemblan cuando escribo.
Todavía hay una esperanza: En el vapor del espejo pude escribir tu nombre.

4 comentarios:

Orlan Silva dijo...

Las bifurcaciones de todos nuestros caminos; esos momentos en que decidimos tomar una cosa y a la vez rechazamos otra...

Las sensaciones y sus letras, nos suelen pasear por situaciones así...

Una vez plasmé algo de dicotomía en mi blog...

¡Aplausos en letras!

Fernecito ['mæ.ɹɪ.lɪn mɔn.'ɹəʊ• ● ● •—] dijo...

aaaggg me hizo mierda eso de escribir su nombre en el espejo..
yo lo escribo, pero siento que de a poco por mas cosas que intentemos, esto no tiene ninguna solucion ya :/

Anónimo dijo...

si los dedos tiemblan, es porque existe una verdad profunda manifestandosé... bien ahí :)
beso-abrazo

Huseby

Gonsalvo dijo...

Como bien sugieres no hay un camino bueno o malo, solo distintas opciones, con que facilidad caemos en la trampa de echar la vista atras y maldecir nuestra suerte.
En este sentido creo que la filosofia oriental tiene mucho que decir, pero tengo sueño y no puedo pensar en referencias concretas, tambien me vienen a la mente los estoicos, buf un tumunlto de ideas que la ponzoña del cansancio no me dejan conciliar.